Rusia, uno de los mayores productores de hidrocarburos del mundo, se está quedando sin gasolina, debido a los bombardeos sistemáticos de Ucrania contra sus refinerías. “La situación es difícil pero manejable”, aseguraba el viceprimer ministro Alexánder Nóvak al presidente, Vladímir Putin, esta semana en un encuentro por videoconferencia que el Kremlin difundió parcialmente. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Mourinho, al desnudo: «No guardo ningún resentimiento hacia el Barça» Los marineros atrapados empiezan a abandonar Ormuz bajo el paraguas de la ONU