La batalla por el derecho al aborto en Brasil, que la ley limita a tres supuestos, es más bien para que no sea restringido con nuevas cortapisas que para ampliarlo, siguiendo la tendencia a la despenalización de los países vecinos. El Congreso brasileño, de mayoría conservadora y con fuerte presencia bolsonarista, aprobó este martes, en una votación de menos de dos minutos, una norma que introduce nuevas dificultades para que las niñas menores de 14 años accedan al aborto legal, es decir, en caso de violación, riesgo para la vida de la embarazada o si el feto no ha desarrollado el cerebro. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas La violencia de la ultraderecha en el Reino Unido por el asesinato del joven Nowak se salda con 11 agentes heridos Borja Iglesias, un futbolista auténtico y comprometido socialmente: “Voy a vivir lo mejor de mi carrera, que es disfrutar de un Mundial”