“Los ataques de la pasada noche [por el martes] contra los agentes de policía de Southampton fueron una vergüenza y algo completamente inaceptable”, denunciaba este miércoles en el Parlamento el primer ministro británico, Keir Stamer. La violencia callejera espoleada por el asesinato a puñaladas del joven Henry Nowak han hecho que laboristas y conservadores carguen contra el populista de derechas, Nigel Farage, al que acusan de usar el caso para incitar el odio. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Raúl Rabadán rechazó dirigir el CNIO por la “politización” y “falta de estabilidad” del organismo El Congreso de Brasil aprueba en dos minutos una norma para dificultar el aborto legal a las niñas