Borja Iglesias (Santiago de Compostela, 33 años) es un futbolista diferente. Un jugador que, siempre con una sonrisa de oreja a oreja, se sale del estereotipo que se tiene de lo que es un futbolista. El delantero gallego, que vuelve a vivir un gran momento de forma en lo deportivo desde que aterrizó en Vigo con el Celta, es un tipo que no duda a la hora de pronunciarse por causas sociales e injusticias: la xenofobia, la homofobia, la causa palestina o el caso Rubiales. Y eso le pasa factura en determinados foros. No es el caso del seleccionador Luis de la Fuente, que lo ha llamado para que integre el equipo español que viajará al Mundial de EEUU, México y Canadá que arraca el próximo jueves día 11. Antes, un amistoso contra Irak en A Coruña (hoy, a las 21.00; La1), donde estará El Panda, Borja Iglesias. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El Congreso de Brasil aprueba en dos minutos una norma para dificultar el aborto legal a las niñas El Valencia y el Baskonia despiertan justo a tiempo