“Si me hace directamente la pregunta ‘Es usted gay’, la respuesta es ‘sí’. ¿Y qué más da?”. Con esta frase tan simple, que ahora puede parecer intrascendente, Barney Frank protagonizó en 1987 una pequeña revolución en torno a lo que se consideraba aceptable en un político. Frank, el primer congresista de Estados Unidos que habló con naturalidad, sin esconderse, de su homosexualidad, ha fallecido este miércoles a los 86 años.

Seguir leyendo

Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

Por alerta