Hace 20 años, Daniella, una de las hijas de Andy García (La Habana, 70 años), no sabía cómo acabar una tarea de inglés del colegio relacionado con El largo adiós, de Chandler. La adolescente tenía que escribir un cuento, pero, tras concebir la idea inicial, se quedó bloqueada. No le veía salida. Y su padre le ayudó a completarla. Lo que comenzó en una casa en 2005 se ha convertido hoy en Diamond, un thriller con mucho de noir, el segundo largo como director de García, que se proyecta fuera de la competición en la sección oficial del festival de Cannes. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Muere Barney Frank, el primer congresista estadounidense que habló por voluntad propia de su homosexualidad Jason Reding Quiñones, el fiscal federal de Miami aliado de Trump detrás de la acusación contra Raúl Castro