La particular historia de David contra Goliat que está protagonizando Vanuatu en el seno de Naciones Unidas ha añadido un nuevo capítulo este miércoles en Nueva York. Un total de 141 países han apoyado una ambiciosa resolución en la Asamblea General de la ONU que, entre otras cosas, insta a dejar atrás los combustibles fósiles y abre una ventana —aunque incierta y no vinculante— a que los Estados que incumplan sus obligaciones de lucha contra el cambio climático ofrezcan una reparación a las naciones más golpeadas por el calentamiento. La resolución impulsada por Vanuatu ha conseguido salir adelante a pesar de las presiones en contra ejercidas por la Administración de Donald Trump y de un grupo de petroestados encabezados por Arabia Saudí. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Un nuevo informe determina la incapacidad de Enríquez Negreira para ser juzgado México aclara que no ha pedido a Estados Unidos la extradición de los Jensen, acusados de robo de combustible a Pemex