Los dos bebés nacieron con 14 minutos de diferencia en un hospital ubicado en Goiás, en el corazón de Brasil. El primer niño a las 7.35; el segundo, a las 7.49 de un viernes de octubre de 2021. Como las restricciones de la pandemia estaban aún vigentes, ninguno de los padres pudo acompañar a la madre en el parto. Cada familia regresó a casa con un bebé y todos siguieron con sus vidas hasta que, en 2024, la separación de una de las parejas derivó en una pesadilla que daría un vuelco a sus vidas: el niño que crecía con ellos no era su hijo biológico. Un tribunal acaba de condenar al hospital a pagar una indemnización de un millón de reales (unos 200.000 dólares) a los cuatro progenitores por intercambiar por error a los dos bebés nada más nacer.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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