El ruido generado en torno al interés del FC Barcelona por Julián Alvarez ha acabado desembocando en una pequeña batalla en redes sociales. Y zanjada con un duro mensaje que da buena cuenta de la dimensión de la crisis institucional entre ambos clubes: “En los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores”, decía en ese mensaje final. De inicio, el Atlético de Madrid ha optado por responder a su manera: con ironía.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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