El ruido generado en torno al interés del FC Barcelona por Julián Alvarez ha acabado desembocando en una pequeña batalla en redes sociales. Y zanjada con un duro mensaje que da buena cuenta de la dimensión de la crisis institucional entre ambos clubes: “En los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores”, decía en ese mensaje final. De inicio, el Atlético de Madrid ha optado por responder a su manera: con ironía. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Estados Unidos e Irán admiten un preacuerdo, pero discrepan sobre sus términos México cambia la Constitución para permitir que las elecciones se puedan anular por “injerencia extranjera”