El navegante del caza F-15 de Estados Unidos derribado el viernes sobre el suroeste de Irán lleva más de 24 horas en paradero desconocido a pesar de la ingente operación de búsqueda lanzada por el Pentágono. El piloto pudo ser rescatado en la tarde del mismo viernes por helicópteros Black Hawk de su país. La búsqueda del aviador estadounidense del mismo aparato continúa contra el reloj. Tanto por parte de Teherán, deseoso de capturar a un militar que les otorgaría una fenomenal baza de negociación, como por parte de las fuerzas estadounidenses ―respaldadas por las israelíes―, ansiosas de impedírselo, poner a salvo al militar y evitar lo que podría convertirse en una crisis catastrófica para Washington. Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumenta la presión al recordar que el lunes vencerá el plazo que ha dado al régimen teocrático para llegar a un acuerdo de paz o “desatar el infierno” contra el país. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Pam Bondi, la fiscal general que se enredó en el ‘caso Epstein’ Última hora de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en directo | Trump recuerda a Irán que tiene 48 horas para llegar a un pacto o abrir Ormuz antes de desatar “el infierno sobre ellos”