El 31 de mayo, Iván Cepeda, candidato de la izquierda para gobernar Colombia, se llevó un golpe que le costó unos días digerir. No había ganado las elecciones en primera vuelta como él pensaba. Y aún peor. Después de semanas liderando encuestas, ahora iba a tener más difícil ganar la presidencia. Su adversario, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, no solo iba a disputarle la segunda vuelta, sino que iba a hacerlo en cabeza. Le aventajó con más de 650.000 votos. “Está muy tocado”, contaba su entorno aquellos días. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Colombia vota entre el miedo y la rabia España – Arabia Saudí, el partido del Mundial 2026 en directo | España golea a Arabia Saudí y toma aire en el Mundial