La Presidencia no solo se gana voto a voto, sino palabra por palabra. Eso lo saben ambas campañas, que han ido construyendo —a veces de forma premeditada, otras improvisada— dos personalidades diametralmente opuestas: el candidato de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella, que se presenta como un líder autoritario, provocador, dotado de una excepcionalidad casi profética que le permite hablar de una “patria milagro”; y el aspirante de la izquierda, Iván Cepeda, que se muestra como un hombre austero, intelectual y sereno que insiste en “jugársela por la vida”. Dos relatos de país que chocan en una batalla épica que los colombianos deberán dirimir este domingo en las urnas.

Seguir leyendo

Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

Por alerta