La cumbre del G-7 celebrada este miércoles en Évian-les-Bains (Francia) ha arrojado una frágil tregua política en el cisma abierto en Occidente, un momento de respiro en la etapa de fuertes tensiones entre Estados Unidos y sus aliados. La reunión mostró puntos de convergencia, sobre todo un comunicado geopolítico conjunto en el cual todos los socios asumieron el compromiso de endurecer las sanciones contra Rusia y reforzar el apoyo defensivo a Ucrania. Aunque se trate solo de una promesa, habría sido casi impensable hasta hace poco a la vista de la actitud de la Casa Blanca.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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