Cuando el Tren de Aragua comenzó a instalarse en Chile, entre 2018 y 2019, no lo hizo mediante una estructura improvisada. La megabanda de origen venezolano desembarcó con operadores que respondían directamente a su líder, Héctor Rutherford Guerrero Flores, conocido como el Niño Guerrero –asesinado en una operación militar este viernes en Venezuela, según el presidente Donald Trump–, y que replicaron en el territorio chileno un modelo que consistía en el control de las rutas migratorias, la extorsión, la trata de personas, el narcotráfico y los secuestros. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Estados Unidos, buen juego, goles y ‘celebrities’ ante una Paraguay con un ataque de nervios Última hora de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en directo | Trump asegura que Estados Unidos firmará mañana la tregua con Irán y que abrirá “inmediatamente” Ormuz