Hungría, liberada de Viktor Orbán y su incómodo vínculo con Rusia, empieza a levantar los vetos en la Unión Europea a todo lo que tenía que ver con ayudar a Ucrania. Y Bruselas, ansiosa por aprovechar esta ventana de oportunidad que se ha abierto con la llegada al poder de Péter Magyar, no quiere perder un solo minuto: nada más anunciar Budapest, el pasado miércoles, que levantaba el veto a las negociaciones para la adhesión de Ucrania a la UE, los Veintisiete iniciaron los preparativos para abrir el primer bloque de negociaciones formales. Un proceso en el que estará también Moldavia y que habitualmente tarda años en ser culminado. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Israel prosigue los bombardeos en Líbano pese a la prórroga del alto el fuego: “Tenemos libertad de acción”