El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, destituyó el viernes a su primer ministro, Ousmane Sonko, y a todo su Gobierno, una decisión que supone la ruptura del dúo que llegó al poder en marzo de 2024 con la promesa de transformar el país. Desde hace un año, Faye y Sonko habían protagonizado una larga serie de desencuentros que dejaban entrever un divorcio político ahora consumado porque ambos aspiran a ser candidatos presidenciales en 2029. Este cese abre una crisis inédita en Senegal: el presidente dirige el país con amplios poderes, pero Sonko, en su calidad de líder indiscutible del partido gubernamental Patriotras Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (Pastef), mantiene el control del Parlamento. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Zelenski rechaza la propuesta alemana de que Ucrania sea un Estado asociado de la UE Milei apuesta por la inteligencia artificial para desarrollar políticas públicas en Argentina