Bolivia amaneció este martes con una huelga del transporte público que, con sus vehículos, bloquea las vías de ingreso a las principales ciudades del país. La Confederación Nacional de Choferes exige que se resuelva el conflicto de la gasolina de mala calidad o desestabilizada que el Gobierno admitió distribuir en febrero pasado. El sindicato denuncia que más de 10.000 automóviles han sido afectados por el combustible y, si bien la empresa estatal ha activado un protocolo de resarcimiento en el que asegura haber desembolsado ya más de 3 millones de dólares, la presión por una pronta solución crece. Además de la compensación, los movilizados demandan que se rescindan los actuales contratos de exportación de gasolina y se firmen unos nuevos con la garantía de un hidrocarburo de mayor calidad. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Lula lanza un balón de oxígeno a 28 millones de brasileños endeudados a pocos meses de las elecciones Última hora de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en directo | EE UU afirma que su misión en Ormuz está estabilizando la situación: “Irán no controla el estrecho”