La batalla en el accionariado de Indra vivió este martes un nuevo episodio, uno que permite abrochar una etapa. Los hermanos Ángel y Javier Escribano comunicaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el supervisor de los mercados, que se han desprendido del 14,3% que ostentaban hasta el momento en la firma de defensa a través de la sociedad Advanced Engineering. La colocación acelerada llevada a cabo al cierre de mercado es el paso lógico después de que Ángel Escribano presentara su dimisión como presidente de la compañía a principios de abril. La valoración de ese 14,3% rondaría los 1.300 millones de euros. En apenas semanas, la huella de los Escribano se ha borrado de la faz de la compañía. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Pippa Middleton vende su granja en Berkshire tras acumular una deuda de más de 900.000 euros Lula lanza un balón de oxígeno a 28 millones de brasileños endeudados a pocos meses de las elecciones