Hacía semanas que Kiev, la capital de Ucrania, vivía una de las fases menos violentas de la guerra. Los ataques rusos de largo alcance se han mantenido durante la primavera, pero con menos intensidad respecto a los meses previos, de destrucción sistemática del sistema energético ucranio. La tregua de Pascua, anunciada por el Kremlin el 11 y el 12 de abril, dejó en silencio el cielo de Ucrania alejado del frente. El silencio se rompió en la madrugada de este jueves cuando los misiles y los drones rusos provocaron al menos 18 muertos en Kiev y en las ciudades de Odesa y Dnipró. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas The mysterious life of Connie Converse, the brilliant singer who was ignored — and then vanished Trump anuncia un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano a partir de esta noche