El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, es un convencido nacionalista cristiano, presume a menudo de su fe y está embarcado en la misión de vender la guerra contra Irán como una “guerra santa”. Este miércoles demostró, con todo, un poco piadoso conocimiento de la Biblia −o, como poco, pasado por el tamiz de las películas− cuando recitó un pasaje supuestamente perteneciente al Libro de Ezequiel del Antiguo Testamento. En lugar de ceñirse a las Sagradas Escrituras, leyó un monólogo de Samuel L. Jackson en el violento clásico del cine de los años noventa Pulp Fiction, de Quentin Tarantino.

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