Jorge Piñon (Cárdenas, Cuba, 79 años) ha seguido el rastro de los últimos buques con hidrocarburos que llegaron a Cuba. Este investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin trabajó durante 30 años en las grandes petroleras —Shell, Amoco Oil, BP— y está todos los días atento al sector energético de la isla. Piñón recuerda que el último barco que llevó crudo a La Habana fue el Ocean Mariner que cargó 85.000 barriles desde México y atracó el 9 de enero. La amenaza de Trump para evitar que otros países suministren petróleo a Cuba ha surtido efecto y la crisis en la isla se profundiza a cada minuto sin el abasto de hidrocarburos. “La situación en Cuba es extremadamente crítica”, dice sin dudar el experto en una entrevista telefónica con EL PAÍS. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Una derrota para reflexionar México y Cuba, una vieja amistad bajo el yugo de Estados Unidos