Normalmente, una prenda de una firma de lujo con quemaduras perdería su valor. Pero cuando la responsable de los daños causados es la supermodelo Kate Moss ocurre lo contrario: aumenta su trascendencia, sobre todo para los amantes de la moda. Y esto es lo que ha sucedido con una prenda de Alexander McQueen, fallecido en febrero de 2010. La casa de subastas Kerry Taylor va a poner a la venta el traje blanco cruzado de Gucci y Tom Ford de la colección primavera-verano 2003 que usó el diseñador británico en varias ocasiones, también en uno de los desfiles de su firma homónima. Una prenda con un valor agregado por las quemaduras de cigarrillo en una de las mangas de las que fue responsable Moss. Y se sabe porque incluso hay una foto del momento previo, cuando la supermodelo y el diseñador posaban juntos en París en los bastidores del show de McQueen Pantheon as Lecum de otoño-invierno 2004-2005. Se estima que los interesados pujen más de 3.000 euros para conseguir esta pieza, una de las más costosas de la subasta The Male Sale, que pondrá bajo el martillo el próximo 10 de marzo en Londres 21 prendas del armario personal del diseñador que alcanzó la fama a finales de los años noventa. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas La realidad atropella a Aston Martin Trump levanta las sanciones al petróleo venezolano y da vía libre a Repsol y otras energéticas