Comunes, el partido político surgido del acuerdo de paz firmado con la extinta guerrilla de las FARC, se aferra al salvavidas que ha encontrado para mantenerse a flote. Ya no tendrá garantizada una bancada en el Congreso, como ha ocurrido en los últimos dos periodos por cuenta de ese histórico pacto, que en este 2026 cumple diez años. Ahora debe jugarse su suerte en las urnas en las elecciones legislativas de marzo. Sus candidatos, rechazados por el Pacto Histórico, el partido de izquierdas que respalda al Gobierno de Gustavo Petro, han encontrado refugio en las listas al Congreso de Fuerza Ciudadana, una coalición alternativa de fuerzas progresistas. Esa lista combina diversos liderazgos sociales, entre ellos varias víctimas del conflicto armado –incluso de las FARC–, que piden no estigmatizar a los excombatientes en aras de la reconciliación. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Medir las palabras Colombia retrocede por segundo año consecutivo en el Índice de Percepción de Corrupción