Para Celia Bernardo, “rodearse de color es un posicionamiento político”. Esta convicción es la base conceptual sobre la que se asienta Celia B, la marca con la que desde hace 14 años combate la neutralidad cromática dominante en Occidente y fácilmente contrastable, como ella misma señala, dando un paseo por las calles de cualquier gran ciudad. “Últimamente cada vez que lo hago quedo horrorizada al ver la predominancia de chaquetas acolchadas negras… En Oviedo veo mucha más variedad y color en la vestimenta y eso me alegra”, asegura a S Moda sobre su ciudad natal rompiendo los estereotipos que relacionan el norte de España con una estética clásica, formal y de cierta oscuridad cromática. “Caminar todos los días por el colorido casco antiguo de esta ciudad es ciertamente inspirador. También lo es ver como aquí, en contra de lo que piensa mucha gente, se apuesta por el color y los estampados”, insiste. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Trump anuncia la reanudación de los vuelos comerciales a Venezuela Sheinbaum insiste en que ayudará a Cuba “sin poner en riesgo a México”