La reunión de Gustavo Petro con Donald Trump acabó bien, según ambos mandatarios, después de meses de enfrentamientos. El presidente colombiano, junto a otros como Claudia Sheinbaum, ha demostrado que plantar cara a Trump —dentro de las posibilidades que permiten las fuertes dependencias de ambos países respecto a Washington— sale más rentable que la adulación practicada por Ursula von der Leyen o Mark Rutte.

Seguir leyendo

Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

Por alerta