James Rodríguez ha tenido que esperar ocho años para volver a ilusionarse con su selección. Un sueño que se escapaba cuando Colombia quedó fuera del torneo más importante del fútbol en Qatar 2022, y que alejaba la historia de Rodríguez con la camiseta tricolor en una Copa del Mundo. A 12 años de una histórica participación y ocho después de su forzado adiós en Rusia por una lesión, el media punta tiene una nueva —y tal vez, última— oportunidad en el Mundial 2026. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas La odisea de votar en la Bogotá rural La campaña pasa por los estrados