Después de casi 20 años de carrera, y convertida en una de las figuras más trascendentales de la música pop de Estados Unidos y del mundo, Lady Gaga también tiene sus propias causas, más allá de la música. En más de una ocasión, la cantante neoyorquina ha hablado de la importancia de proteger a la comunidad LGTBQ+ y especialmente a la comunidad trans. Además, ha hecho campaña a favor de los demócratas y ha expresado sus miedos porque Donald Trump se convirtiera en presidente de Estados Unidos, como ya ha ocurrido dos veces. Pero ahora ha dado un paso más: ha pausado uno de sus conciertos para protestar contra lo que está ocurriendo en su país, en concreto contra las brutales actuaciones policiales en Minneapolis.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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