Las reverberaciones de la guerra en Oriente Próximo y la actuación del Gobierno de Benjamín Netanyahu llegan hasta la Quinta Avenida de Manhattan. El tradicional desfile que la comunidad judía de Nueva York realiza cada año en apoyo a Israel se ha celebrado en esta ocasión marcado por la polémica. Tanto por las presencias como por las ausencias. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Abelardo de la Espriella recurre a la ultraderecha regional para prevenir un supuesto fraude: “Necesitamos sus ojos puestos en Colombia” La mayoría de los estadounidenses rechaza la presencia del ICE en los estadios durante el Mundial, según una encuesta