El porcentaje de deportistas que se convierten en profesionales varía según el deporte, pero en ningún caso asciende demasiado. En el fútbol, por ejemplo, la posibilidad se queda en el 0,15% en España. En el atletismo de Estados Unidos se calcula que puede estar alrededor del 2% desde el ámbito universitario —mucho menor desde la educación secundaria, entre 0,02% y 0,03%—. En el mundo del tenis se calcula que menos del 1% llegan a profesionales. Y llegar significa poder vivir de ello, no formar parte de la élite. El porcentaje de deportistas que alcanzan la cima de sus respectivas disciplinas se reduce considerablemente. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Simular conversaciones no es suficiente: sobre mitos y los límites de la IA en la vida cotidiana El amor que nos enseñó Benito