En el ostentoso salón este de la Casa Blanca, rodeado de banderas con las barras y estrellas, acompañado de un nutrido grupo de autoridades y con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haciendo de maestro de ceremonias, Kevin Warsh ha jurado este viernes su cargo como nuevo presidente de la Reserva Federal con un discurso breve y en el que apenas ha dejado mensajes a futuro más allá de que promete liderar una “Reserva Federal orientada a la reforma, aprendiendo tanto de los éxitos como de los errores del pasado, evitando caer en marcos y modelos estáticos”, en una clara referencia al “cambio de régimen”, que anticipó durante la audiencia en el Senado para su confirmación. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas La provincia canadiense de Alberta inicia los pasos para un posible referéndum de independencia Dimite Tulsi Gabbard, la directora de inteligencia de Estados Unidos