Tras ganar el León de Oro de Venecia con La habitación de al lado, su primera película en inglés, Pedro Almodóvar regresa a la tierra prometida del festival de Cannes con Amarga Navidad, su último largometraje. La película, la más metalmodovariana de su carrera, que recoge muchas de sus obsesiones y miedos, se estrena en Francia este miércoles con el título de Autofiction, pero antes se proyectó en el impresionante teatro Lumière del Palacio de Festivales, la sala magna de Cannes. Rodeado de su equipo, en un día con el cielo encapotado, el director volvió a darse un baño de masas en un país que lo idolatra. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Neymar jugará el Mundial El juez atribuye a Zapatero la orden de crear una sociedad en Dubái para cobrar una comisión por el rescate de Plus Ultra