Mientras México se aproxima a la renegociación del tratado de libre comercio con sus vecinos de América del Norte, está también reactivando sus industrias de extracción de recursos. Tras el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, en el que no se otorgaron nuevas concesiones mineras y se detuvo el fracturamiento hidráulico para la industria petrolera, el Gobierno de Claudia Sheinbaum da un giro de 180 grados y enfila en dirección contraria. No solo se avista más pronto que tarde una reactivación del fracking, sino que esta semana el país firmó con Estados Unidos “un plan de acción” para establecer un “comercio preferencial” de minerales estratégicos, las materias primas imprescindibles para industrias como la energética, la tecnológica y la de seguridad nacional. Este nuevo acuerdo, que incluye el compromiso de dar información “sobre la ubicación de posibles yacimientos de minerales críticos”, ocurre en el marco de la propuesta de Estados Unidos de crear un bloque comercial para estas materias primas contra el control que tiene China sobre este mercado.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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