Los alemanes no pueden escapar de su pasado. Pero la invasión de Ucrania, el resurgimiento de la amenaza rusa y la imprevisible política estadounidense hacia Europa y la OTAN han impulsado el rearme de una nación tradicionalmente reticente a ocupar un papel de liderazgo militar debido a su propia historia y que ahora ve necesario enfrentarse a sus fantasmas y contar con un ejército fuerte. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Los líderes europeos y Canadá respaldan en Ereván el acercamiento de Armenia a Occidente Gran Premio de Miami en directo, la carrera de Fórmula 1 en vivo