Los alemanes no pueden escapar de su pasado. Pero la invasión de Ucrania, el resurgimiento de la amenaza rusa y la imprevisible política estadounidense hacia Europa y la OTAN han impulsado el rearme de una nación tradicionalmente reticente a ocupar un papel de liderazgo militar debido a su propia historia y que ahora ve necesario enfrentarse a sus fantasmas y contar con un ejército fuerte.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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