Daniel Ortega logró retornar al poder en Nicaragua vía elecciones en 2007. Convenció con pactos y promesas de que ya no era el mismo guerrillero al que temían sus adversarios de los años 80, promotores del apoyo de Estados Unidos al cruento enfrentamiento armado anti-sandinista, la llamada “Guerra de la Contra”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Siete jefes de Estado, líderes políticos y empresarios debaten esta semana en Panamá una agenda de futuro para América Latina La campaña contra la inmigración de Trump rebaja a la mitad el crecimiento de la población en Estados Unidos