El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha rechazado este jueves que vaya a renunciar al cargo tras las acusaciones por parte de la justicia estadounidense de nexos con el crimen organizado. “No”, ha respondido al ser preguntado por periodistas si daría un paso al costado ante la investigación. “No adelantemos vísperas. Todo en su momento“, ha matizado en el municipio de Navolato, a unos 30 kilómetros de Culiacán. El nombre de Rocha Moya, de 76 años, encabezó las acusaciones de un fiscal de Nueva York y de la DEA, en las que también fueron señalados otros nueve altos cargos sinaloenses, entre ellos un senador y el alcalde de Culiacán. Ambos morenistas, como Rocha Moya. El gobernador ha afirmado que tampoco dará la cara por los otros: ”Cada quien por sí mismo”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Una jueza frena la extradición a Estados Unidos de Audias Flores, alias El Jardinero Sheinbaum insiste en la falta de pruebas contra Rocha: “Frente al embate exterior, debe haber unidad nacional”