Son las 11 de la mañana en Teotihuacán cuando entran los primeros turistas a la zona arqueológica. En un día normal el sitio abre sus puertas a las 8.00, pero un operativo de seguridad de la Guardia Nacional al interior ha retrasado el acceso este miércoles. Los turistas más madrugadores esperaron hasta tres horas para entrar. Algunos, como Hana, de 62 años, que viajó desde Japón, llegaron al lugar sin saber que hace apenas dos días Julio César Jasso Ramírez subió armado a la Pirámide de la Luna para matar a una turista canadiense de 32 años, herir a otras 13 personas de distintas nacionalidades y suicidarse con su propia arma. “No tenía idea, qué tragedia. He visto mucha seguridad. Lo siento mucho”, dice Hana. Poco antes de abrir las rejas, los trabajadores lanzan la noticia: “Today admission is free” [la entrada es gratis por hoy]. La fila aplaude y celebra. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El FBI afirma haber rescatado en Cuba a un niño secuestrado por uno de sus progenitores Descanso en el Camp Nou