La anestesia que proporciona en las Bolsas la extensión indefinida del alto el fuego entre EE UU e Irán se vislumbra demasiado débil ante las incertidumbres que sobrevuelan sobre las conversaciones entre ambos países y el cierre del estrecho de Ormuz. El ataque iraní a dos barcos contenedores que intentaban cruzar la vía marítima lleva al precio del petróleo a superar de nuevo los 100 dólares por barril de brent, mientras que las Bolsas europeas giran a la baja. La falta de avances de los negociadores pesa en el ánimo inversor.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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