Deisy Rivera Ortega acudió el 14 de abril a una oficina migratoria en El Paso junto a su esposo, el sargento de primera clase Jose Serrano, con la expectativa de avanzar en su solicitud para permanecer legalmente en Estados Unidos. Salió bajo custodia de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La cita formaba parte del proceso de “parole in place”, un mecanismo que tradicionalmente ha permitido a familiares de militares regularizar su situación sin abandonar el país.

Seguir leyendo

Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

Por alerta