Deisy Rivera Ortega acudió el 14 de abril a una oficina migratoria en El Paso junto a su esposo, el sargento de primera clase Jose Serrano, con la expectativa de avanzar en su solicitud para permanecer legalmente en Estados Unidos. Salió bajo custodia de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La cita formaba parte del proceso de “parole in place”, un mecanismo que tradicionalmente ha permitido a familiares de militares regularizar su situación sin abandonar el país. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El petróleo ‘brent’ vuelve a superar los 100 dólares tras el ataque iraní a dos barcos que intentaban cruzar Ormuz Paul Seixas gana la Flecha Valona a los 19 años, más joven que ninguno en la historia