La presión sobre el expresidente colombiano Andrés Pastrana (1998-2002) por sus vínculos con el magnate pederasta Jeffrey Epstein es cada vez mayor. Los correos que difundió la semana pasada el Departamento de Justicia de Estados Unidos muestran que el exmandatario tuvo contacto con el círculo cercano del millonario al menos hasta abril de 2009. Para entonces, ya había sospechas fundadas sobre el personaje oscuro que era Epstein: había sido condenado en junio de 2008 por solicitar servicios de prostitución a una menor y por trasladar a personas con el objetivo de prostituirlas. Pastrana se resiste a dar explicaciones detalladas, pese al interés mediático local y a que otras personalidades internacionales han dado el paso para esclarecer sus vínculos. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Los nombramientos que vienen en la junta del FC Barcelona La promesa de Flick