El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dejó claro, en medio de las tensiones con Washington, que “Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos”, una posición de “continuidad” que, según él, primero defendió Fidel Castro, y luego su hermano Raúl. Su aparición en la mañana de este jueves es la primera alocución televisada al pueblo de Cuba tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, después de que por varias semanas las autoridades cubanas se limitaran a enviar mensajes bastante moderados en X, donde ya habían dejado entrever la disposición a un diálogo con los estadounidenses. No obstante, el mandatario cubano insistió en que cualquier negociación se haría “sin presiones” y añadió: “Sin precondicionamiento, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, independencia y autodeterminación”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Un proyecto de Extremadura logra el tercer premio mundial de Google por su impacto social en la comunicación inclusiva Cinco agujeros negros para los derechos humanos en el mundo