El fin de semana de la presidenta de México en Barcelona ha cumplido sus objetivos. Este viaje relámpago ha confirmado el descongelamiento de las relaciones diplomáticas con España, tras encontrarse a puerta cerrada con Pedro Sánchez, presidente del país anfitrión de la IV Reunión en Defensa por la Democracia. Una cumbre en la que el país latinoamericano ha reclamado su lugar en el primer plano internacional junto al resto de mandatarios del bloque progresista. También ha encontrado apoyo en Brasil y España para reclamarle a Estados Unidos que deje de asfixiar a Cuba y se ha anunciado que, para su edición 2027, este encuentro se celebrará en territorio mexicano. Dos señales de firmeza hacia el presidente estadounidense, Donald Trump, que pasa por un momento delicado. Para terminar, ha conocido al cantautor catalán Joan Manuel Serrat. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas La presidenta Sheinbaum vuelve reforzada de su viaje a España El más difícil todavía para el Espanyol