El Atlético y la Real Sociedad están empatando (2-2) este sábado en la segunda parte en la final de la Copa del Rey en el Estadio de La Cartuja de Sevilla. El partido comenzó con el gol más rápido de la historia en una final de Copa a los 14 segundos. Un centro de Guedes desde la banda izquierda acabó por rematarlo Barrenetxea de cabeza tras imponerse a Ruggeri en el salto. Pero en el minuto 19, Lookman igualaría la contienda. Pase de Griezmann para el nigeriano, que controló en el área, se dio la vuelta y sacó un zurdazo raso pegado al palo para igualar el choque. El partido se atascó después del empate, con ambos equipos con miedo a cometer un error. Pero ese error llegó al borde del descanso cuando en un centro de falta, Guedes saltó a rematar de cabeza, se adelantó a Musso, y el meta argentino golpeó la cabeza del portugués. El árbitro señaló penalti y Oyarzabal, el hombre del gol en las finales, anotó para poner el 1-2. El segundo tiempo tuvo un guion de partido con la Real replegada y un Atlético que atacaba el área pero sin acierto. Los de Matarazzo defendían bien en el área ante un equipo de Simeone muy poco imaginativo. Hasta que en el 83 apareció el mago Julián Alvarez para inventarse un golazo. Control orientado con el tacón que pasó por detrás de su cuerpo y sacó un zurdazo a la escuadra que deja de piedra a Marrero. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Barrenechea Montero dicta sentencia sobre el penalti de Juan Musso a Guedes