Los mercados han escuchado hoy la noticia que llevaban esperando mes y medio. Irán ha anunciado la reapertura del estrecho de Ormuz como parte de las negociaciones en marcha con Estados Unidos. La señal definitiva de desescalada que los inversores ya empezaban a vislumbrar en las jornadas precedentes. El desbloqueo de esta arteria esencial para la economía mundial, por donde circula una quinta parte del petróleo y el gas licuado del mundo, puede suponer el inicio de una salida ordenada de la crisis energética que amenazaba con lastrar a la economía mundial. El alivio ha sido inmediato en los mercados, con los precios de la energía acelerando las caídas —el brent ya instalado en los 90 dólares— y las Bolsas en los niveles previos al inicio de la guerra. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Gasperini, «enormemente sorprendido» por los comentarios de Ranieri Renovación clave en la Juventus