“Olé, olé, olé, Diegoo, Diegoo”, cantaba con alguna circunspección un puñado de aficionados, en la puerta de los tribunales de San Isidro, en las afueras de Buenos Aires. Sostenían una bandera con la imagen de Maradona vistiendo la camiseta de la selección argentina, junto a una inscripción: “Justicia por D10s”. Superando un enjambre de funcionarios judiciales, policías y periodistas, dentro del edificio comenzaba en la mañana de este martes un nuevo juicio por la muerte del exfutbolista argentino. Siete profesionales de la salud son acusados de homicidio por haber “desatendido” y propiciado que, el 25 de noviembre de 2020, falleciera el Pelusa. Los mismos imputados habían empezado a ser juzgados el año pasado, pero aquel proceso se anuló cuando se descubrió que, en secreto, una de las juezas participaba de la grabación de las audiencias para protagonizar una película sobre el juicio. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Última hora de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en directo | Rubio ve en la reunión entre Líbano e Israel una oportunidad para acabar con la influencia de Hezbolá en la región El gol más insólito del año: de penalti fallado… a la red con la cara