El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este domingo el rescate —“gravemente herido”, pero con vida— del segundo tripulante del caza F-15 que Irán había derribado el viernes sobre su territorio y al que unos y otros buscaban desde entonces con ahínco, conscientes de la importancia de un cautivo de guerra estadounidense. El piloto ya había sido encontrado horas después del ataque. Resuelta su preocupación más urgente, Trump ha vuelto a bascular entre la amenaza (valora “volarlo todo” y “tomar el petróleo”) y el optimismo desmedido: ve posible un acuerdo este mismo lunes y ha extendido 24 horas su ultimátum a Teherán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y acordar el fin de la guerra. Ahora concluye en la tarde del martes en EE UU, que es la madrugada del miércoles en Irán. “¡Abran el maldito estrecho, bastardos locos, o vivirán en el Infierno, ¡ya verán! Alabado sea Alá“, ha escrito en su red social, Truth.

Seguir leyendo

Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

Por alerta