Un juez federal ha ordenado este martes la paralización de las obras de construcción del salón de baile de la Casa Blanca, que Donald Trump está construyendo en el ala este, en un proyecto valorado en 400 millones de dólares y financiado por donantes privados y amigos del mandatario republicano. El magistrado ha justificado su decisión en que la nueva construcción, que modifica sustancialmente el entorno arquitectónico de la histórica residencia del presidente, reciba la aprobación del Congreso. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Bastoni, que gusta al Barça, mete en un lío a Italia: así fue su roja directa La NASA, optimista ante el lanzamiento de Artemis 2: “Veo muchas caras sonrientes en todos los equipos”