No es solo una intuición o una alerta. Un estudio probó cómo funciona el mercado ilícito de datos a través de Telegram en Latinoamérica y los hallazgos son perturbadores. En al menos 27 grupos activos en esta plataforma en Brasil, Perú y Argentina, se identificó una tienda 24 horas de compra y venta de datos personales sensibles. Lo más grave es que muchos de sus compradores los usan como arma arrojadiza contra las mujeres y los niños. En suma, un mercado ilícito digital que contribuye a la violencia de género. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas La BBC estrena nuevo director general en medio del pulso con Donald Trump Meloni fuerza la dimisión de una ministra que se negaba a renunciar