Un amigo de Donald Trump inmerso en una batalla legal con su exmujer pidió a la policía migratoria, la misma que desde hace un año ha emprendido una cacería de extranjeros en EE UU, que detuviese a la madre de su hijo, con la que no se ponía de acuerdo sobre la custodia del menor. Lo peor de la historia no es el amiguismo —Trump ha nombrado a varios íntimos en importantes puestos de la Administración, también a dos de sus consuegros—, sino que un oficial del ICE se mostrase dispuesto a hacerlo.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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