Guatemala concluyó este miércoles la renovación de la Corte de Constitucionalidad, máximo tribunal del país centroamericano, una corte que en los últimos años, según expertos, ha tenido más poder que los tres organismos que rigen el Estado (Ejecutivo, Judicial y Legislativo). Con la composición final, de acuerdo a la visión de diversos analistas, el presidente Bernardo Arévalo de León cuenta con minoría y la oposición con mayoría, ya que solo dos de los cinco magistrados titulares son afines a su lucha contra la corrupción. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Detenido en Sinaloa uno de los 10 fugitivos más buscados por el FBI Irán mantiene su ofensiva para extender el caos en la economía global